Manipulación mediática vs bienestar animal y participación ciudadana.

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Por Patricia Pérez Pérez

Los esfuerzos por contar con un instrumento jurídico que garantice el bienestar animal —del cual tomamos cada día más conciencia en el seno de la sociedad cubana—, han sido sostenidos en los últimos tiempos y fueron parte integrante de los reclamos populares durante las consultas sobre el anteproyecto de Constitución de la República en el año 2018. Con la posterior aprobación de nuestra Carta Magna en abril del año siguiente, estos planteamientos figuraron en el artículo 90, inciso j), de la Ley de leyes cubana: «Es un deber de todo ciudadano cubano proteger la flora y la fauna y velar por la conservación de un medio ambiente sano…». Este hecho reafirmó la necesidad de una regulación específica que reglamente el tratamiento a los animales y de establecer medidas punitivas para aquellas personas naturales y jurídicas que lesionen la integridad y la salud de nuestros animales.

Según el cronograma legislativo de la Asamblea Nacional, la aprobación de la Política de Bienestar Animal y el Decreto Ley que la instrumenta jurídicamente, serán aprobados en el presente mes de febrero por el Consejo de Estado. Luego, deberá ser sometido su reglamento a la aprobación del Consejo de Ministros. Una vez concluidos estos requerimientos, se publicarán ambos cuerpos legales en la Gaceta Oficial de la República, como lo precisa en su sitio web el Ministerio de la Agricultura (MINAG).

Las redes sociales constituyeron un espacio de colaboración y de expresión de las diversas opiniones que fueron recogidas y evaluadas por dicho ministerio en su página web (https://www.minag.gob.cu/node/2679) y en Twitter donde se invitaba a todos los ciudadanos a contribuir en la redacción de dicho marco legal cumpliendo con el principio de participación popular y con la necesaria articulación de los esfuerzos institucionales y ciudadanos para la protección de los animales. La convocatoria para legislar sobre el tema, exponer opiniones y dar sugerencias estuvo abierta hasta el 10 de noviembre del 2020. Como expresa el Ministerio de Agricultura en su página:

“Con el objetivo igualmente de potenciar una conciencia hacia la tenencia responsable y el respeto a los animales, se convoca a la construcción de los contenidos y preceptos legales que se considere deben regular las nuevas normas jurídicas, con el objetivo general de construir participativamente los postulados del marco legal específico del bienestar animal, por los actores vinculados y la población cubana, mediante los canales, vías, estructuras y mecanismos de comunicación con el público externo e interno.

“Se podrán emitir criterios de adición, supresión, modificación o dejar algún comentario al respecto de la propuesta de estructura legal que se comparte a continuación, antes de la fecha señalada.

“La Constitución de la República de Cuba, en su Artículo 75, refrenda el derecho a disfrutar de un medio ambiente sano y equilibrado y establece que el Estado protege el medio ambiente y los recursos naturales del país, asimismo en el artículo 90, inciso j, dispone como deber de todos los ciudadanos el de proteger los recursos naturales, la flora, la fauna, como expresión de la importancia que tiene la conservación de la diversidad biológica, como parte del medio ambiente, en la consecución del desarrollo social sostenible, justo y equitativo.

Nuestro país es miembro de la Organización Mundial de Sanidad Animal y la Asociación Panamericana de Ciencias Veterinarias, entes internacionales que han incluido en sus planes estratégicos y políticas oficiales, la ciencia del Bienestar Animal, que comprende el adecuado estado físico y mental que experimentan las especies y categorías de animales, la garantía de condiciones de vida y salud en general, para el logro de mejores indicadores productivos y reproductivos.”

Aparecen además todos los Capítulos y Secciones del proyecto de Decreto en la página correspondiente del MINAG.

Especialistas de este organismo, miembros de la Fundación Ariguanabo y la presidenta de la Asociación Nacional para la Protección de Animales y Plantas, junto al cantautor Silvio Rodríguez, se reunieron el pasado 4 de febrero para dialogar sobre la continuidad de las normas jurídicas.

Como precisa el periódico Granma del 12 de febrero de 2021, el cantautor reconoció la oportuna iniciativa del MINAG de convocar a legislar a la población en general. El encuentro fue nuevamente una ocasión de abordar los problemas relacionados con la ausencia de un régimen de contravenciones y punitivo, que sancione las conductas lesivas al bienestar animal, referidas a la caza, pesca, tráfico y comercio ilícito de animales de fauna silvestre, terrestre o marina en régimen especial de protección, amenazados o en peligro de extinción.

Las vías comunicadas a la población para favorecer su participación en los futuros cambios legislativos fueron las siguientes:

Correo electrónico: bienestaranimal_opina@dsa.minag.gob.cu
Twitter: #BienestarAnimal #NoAlMaltratoAnimal #ProteccionAnimal
Facebook: Sanidad Animal Cuba

A pesar de todos estos esfuerzos y proyectos de desarrollo constitucional y al margen de muchas personas y grupos que trabajan de buena voluntad en ella, la causa animalista sigue siendo unos de los temas más explotados mediáticamente por aquellos que quieren crear matrices de opinión en contra de Cuba, perpetrar el mercenarismo y hacer de ella una vez más el blanco de sus ataques mediáticos con fines políticos, financiados desde el exterior, como pudo verse en parte con la cobertura malintencionada de los llamados medios independientes en la jornada de ayer frente a la entrada de dicho ministerio. Allí estuvieron los periodistas dependientes armando su tinglado y brindando información en directo a plataformas extranjeras, montaron una farsa que se frustró una vez iniciado el diálogo entre ambas partes en el interior del MINAG.

El deseo de echar por tierra los avances realizados tanto por el gobierno como por la ciudadanía y las diferentes asociaciones en dirección a una mejor protección de la vida de los animales, se acrecienta en medio de un contexto de crisis mundial que afecta doblemente a nuestra economía bloqueada por los mismos que crean y sustentan estas herramientas subversivas del orden constitucional en Cuba.

Es curioso que algunos de esos medios son los mismos que callan las agresiones constantes de las que ya son parte; inventan abusos policiales que nadie ve, pero no cuentan las innumerables pérdidas económicas ni las afectaciones criminales que infligen cotidianamente a humanos y a animales no humanos quienes sustentan sus falacias:

https://www.youtube.com/watch?v=zShJ9NfrsFA&feature=youtu.be
Video transmitido en vivo vía Facebook por el “periodista” de Diario de Cuba, Waldo Fernández Cuenca, para la plataforma injerencista radicada en España.

¿Será que la cercanía del establecimiento de una ley que les quite razones a estas herramientas mediáticas para “salir a tiempo” a la esfera pública, remedando el gesto de los corresponsales de esos mismos medios cuando no ha mucho tiempo fueron parte en exigir diálogo frente al Ministerio de Cultura, teléfono en mano y publicación de su teatro panfletario de por medio en las redes? No es difícil en este caso sentir pena por los animales que toman de escudo los mercaderes de la información, como lógico es sentir náusea e indignación ante la escasa moral y los reales intereses de quienes utilizan tan nobles causas con fines de lucro y veleidades políticas. Ya van siendo el hazmerreír y la mejor máscara del odio ante los que amamos la Patria, ante quienes no aceptamos diálogo alguno con representantes o “agentes de cambio” de ningún imperio.

Recorriendo algunas páginas de la plataforma anticubana Diario de Cuba, los temas falsamente explotados al estilo Georges Soros para manipular la opinión pública, siguen teniendo idénticos “colores”: libelos sobre el feminismo en Cuba, el racismo, la defensa de los “derechos de los niños”, las críticas al apoyo de otros países a Cuba y Venezuela y un indefinido conjunto de “torturas y extorsión” de presos políticos. Ninguna alusión sin embargo a las reiteradas protestas de las últimas noches en Barcelona, ni a los disturbios provocados por la detención del rapero catalán Pablo Hasél, encarcelado por unos tuits contra la monarquía y las fuerzas de seguridad españolas. Ninguna cobertura en vivo o en diferido de lo que debería llamarse “Diario de España” (y no de Cuba) para hablar del 50 por ciento de paro juvenil que los azota en plena pandemia o de los once millones de pobres de solemnidad que esperan días mejores en el seno del apoltronado reino de Madrid. Tampoco se condena en ellas las cacerías de elefantes del antiguo rey Juan Carlos en Botswuana ni nada dicen de su exilio de emérito en los Emiratos Árabes Unidos, en cuya embajada en Turquía se estranguló y descuartizó al periodista Jamal Khashoggi.

A modo de comparación, en gran parte de los estados miembros de la Unión Europea los animales son concebidos explícita y mayoritariamente por las leyes como seres-objeto del derecho de propiedad (clasificación que proviene del Derecho Romano), con la excepción de los códigos civiles de Alemania, Austria, Suiza, Francia, Portugal y la República Checa, que establecen que los animales no son cosas1. Solo recientemente se han obtenido algunos cambios, como el pasado 29 de enero de 2021 en Francia, cuando los diputados a la Asamblea Nacional adoptaron en primera lectura una propuesta de ley para reforzar la lucha contra el maltrato animal2. En Estados Unidos, la ley 116-72 en defensa de los animales fue firmada en noviembre de 2019 (Preventing Animal Cruelty and Torture Act or the PACT Act).

En un continente en que no existe una normativa unificada en cuanto a protección animal y donde queda mucho aun por hacer en materia de derechos humanos, Cuba será, mal que les pese a quienes la atacan, un país vanguardia en la defensa de todos los seres vivos y extenderá sus ya más que probados logros en la defensa y protección de la naturaleza con la publicación del Decreto ley de bienestar animal, como un derecho concebido por y con el pueblo y aprobado por él.

Fuente: La Pupila Insomne

Acerca de ZonaFranK

No pestañeo cuando te miro, Para que te acuerdes de mi apellido. La operación Cóndor invadiendo mi nido, ¡Perdono pero nunca olvido!
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